Change. Que viva la diferencia

La diferencia horaria es una variante que domina mi vida. Son las ocho en Dublin, las 4 en Baires las uhmm muevo los dedos contando ..las ehhh bueno es re temprano o tarde en Frisco (donde está mi jefe). Y ahora sumo Australia al mix.

Que no se malentienda, estoy feliz y agradecida de vivir acá y por mi trabajo. La diferencia horaria me permite a veces salir a caminar por la mañana temprano y en ocasiones dormir hasta más tarde. También es la que dicta que si recibo una noticia buena o mala tengo que esperar para compartirla. Mi mamá no usa el silencio en el celular, asique sé que si le mando un mensaje LO ESCUCHA. Y se levanta y se desvela, ergo no me parece enviárselo.

Pero también tiene cosas muy piolas, me levanto temprano le tiro un mensaje  mi hermana del alma, salteña y tal vez ella se está por ir a dormir. Nos reímos mientras yo arranco mi día y ella lo termina.

Ahora cambia la hora y mis mundos se mueven con el cambio, laboral y personal, una brújula más. Y bueno nada eso, todo.

¿Todo? El tiempo es constante o no? Estoy como el gato despierta y dormida en la caja (muerta es como mucho).

Tha Lemon.

It’s been a bit over six months that I left my country of origin (hah sounds like an epic journey, does it not?) and started life in Dublin. Mind you the only epic portion of the trip was my mind numbing fear of flying and the amount of pill popping that took me through the 14 hour flight. I must admit that “mind numbing” is not very accurate, as what goes on is similar to “omgomgomg what was that noise, that shake, death blood gore ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!” That in a moebious loop is CLOSE to what my tiny mind plays when boarding an airplane. You do the math. So reboot. I was living in Buenos Aires, a beast of a beautiful city where any New Yorker may get a run for their money in rudeness and violence. I have nothing against NYC, it’s just sometimes they have bad press as being “bad ass” and yada yada yada. Well BA is a feral lovely place to visit but if you walk slowly chances are you’ll get mugged or run over a herd of people (depends on the area) and if you don’t mind your step, you’ll step on dog poo.

So I was quite stressed literally and medically confirmed, when my husband got a job offer in Ireland.

I am lucky .We accepted. We suffered. We made it…So the soup begins with that confirmation I dare say. And our lives have been changing since.